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TALLER ESTRATEGIAS DE AUTOCUIDADO PARA EL BIENESTAR DOCENTE - Sesión N°2 "Nuestro cuerpo como anclaje del aquí y ahora"

Para el desarrollo de esta acción formativa, es fundamental utilizar la Ficha del Taller, disponible como material  de apoyo descargable a la derecha. En este documento cada participante podrá acceder a todos los recursos asociados a cada sesión, incluyendo: (1) el video de la clase, (2) el video de la práctica guiada, (3) el audio descargable de dicha práctica y (4) recursos de profundización, tales como videos y artículos complementarios.

La segunda sesión del taller de autocuidado, titulada “Nuestro cuerpo como anclaje en el aquí y ahora: respiración, postura corporal y hábitos de cuidado corporal”, invita a centrar la atención en el cuerpo, reconociéndolo como un elemento fundamental para el autocuidado y el bienestar profesional.  

Para esta sesión, es importante disponer de la bitácora de autocuidado personal y registrar las experiencias asociadas a las prácticas realizadas. A través de estos ejercicios y reflexiones, se espera que las y los participantes desarrollen una mayor conciencia corporal, favoreciendo así su cuidado y bienestar.  

Tal como señala el relator, a menudo se asume que el cuerpo siempre está en buenas condiciones y responde adecuadamente. Sin embargo, tanto en la vida cotidiana como en el ejercicio de la docencia, surgen situaciones que ponen en evidencia sus límites, ya sea a través del cansancio, el malestar o la enfermedad. En estos casos, el cuerpo se manifiesta como una señal que invita a detenerse, escuchar y atender sus necesidades. 

Enlace a la Sesión N° 3

Comentarios

Tejiendo experiencias
Se les invita cordialmente a compartir, en pocas palabras, alguna experiencia, descubrimiento o reflexión que haya surgido durante la práctica de esta sesión. Esta instancia no tiene como propósito evaluar, juzgar o debatir las experiencias de otras personas, sino más bien ofrecer cada vivencia personal y, al mismo tiempo, escuchar con respeto la de los demás. Cada aporte representa una perspectiva única que contribuye a enriquecer el aprendizaje colectivo.
el trabajo de energizar nuestro cuerpo en un momento y realizar estiramientos permitiendonos detenernos, respirar y escucharnos. Tomar conciencia de nuestro estado corporal nos permite comprender mejor cómo nos sentimos y cómo enfrentamos los desafíos cotidianos. esta actividad nos hace muy bien frente a un trabajo estresante y no se debe considerar un lujo, sino una necesidad que fortalece nuestro bienestar personal y profesional. Gracias por participar con disposición y recordar que, para cuidar a otros, primero debemos aprender a cuidarnos a nosotros mismos.
Ha sido muy reconfortante esta situación cperienvia . La importancia de conocer y conectarse con nuestro cuerpo, emociones . Descubrir los las sensaciones que nos llevan a divagar en otras cosas .
Es increible como con 5 minutos de ejercicio constante te sientes más liberada, mas liviana, no se requiere mucho, solo tiempo y disposición.
Son tan importante las pausas activa, porque ayudan a reducir el cansancio, prevenir molestias físicas, disminuir el estrés y mejorar el bienestar y el desempeño durante la jornada laboral, donde nos podemos dar unos minutos y hacer una pausa activa antes de ingresar a clases.
El realizar estos ejercicios o prácticas me ha ayudado a relajarme y es increíble que al hacer conciente mi cuerpo se recarga la energía y se liberan las tensión, gracias gracias 🫂.
Muy de acuerdo con los diferentes comentarios de los y las colegas, el cuerpo está diseñado para moverse y estas prácticas son necesarias realizarlas, para tomar nuevas energías y sentirse mejor.
La respiración consciente es mi mejor herramienta para escuchar a mi cuerpo y notar dónde guardo el estrés, que casi siempre es en los hombros y el cuello. Voy a hacer el compromiso de pausar durante mi jornada de trabajo para regalarme unos minutos de tranquilidad. Mi mente y mi cuerpo sostienen un esfuerzo enorme cada día, y estas pausas son el reconocimiento y el cuidado que me merezco como profesora.
Esta sesión me permitió reflexionar sobre la importancia de compartir nuestras experiencias y aprender de las perspectivas de los demás. Lo más significativo fue comprender que cada experiencia aporta algo diferente y que escuchar con respeto también es una forma de aprender. Me quedo con la idea de que el aprendizaje se enriquece cuando construimos conocimientos de manera colectiva y valoramos las experiencias de cada persona.
Completamente nos sirve para reflexionar sobre las etapas del autocuidado
Me pareció una actividad muy interesante, ya que el video nos invita a detenernos y tomar mayor conciencia de nuestro cuerpo, algo que muchas veces dejamos de lado debido al ritmo y las exigencias del día a día. Considero que aprender a reconocer señales como el cansancio, la tensión o la necesidad de hacer una pausa puede ser una herramienta importante para nuestro bienestar y autocuidado.
Durante esta sesión comprendí la importancia de volver al aquí y ahora a través de la respiración y la postura corporal. Me hizo reflexionar que, en medio del ritmo cotidiano de la escuela, muchas veces dejamos de lado nuestro propio bienestar. Me llevo el desafío de incorporar pequeños momentos de autocuidado durante la jornada, porque cuidar de nosotros también nos permite acompañar mejor a nuestros estudiantes.
Durante la práctica pude relacionar varios de los ejercicios con experiencias que ya he tenido realizando mindfulness. Me gustó especialmente la combinación entre movimiento, respiración y luego un momento de mayor quietud, porque permite ir tomando conciencia del cuerpo y de las sensaciones que muchas veces pasamos por alto. También me hizo reflexionar sobre la importancia de hacer pequeñas pausas durante el día para volver al presente y prestar atención a cómo nos sentimos, algo que considero que también puede ser muy beneficioso en el contexto educativo.
Hay simples y pequeñas acciones que solo requieren ser constante y realistas a cada contexto escolar. Se pueden realizar antes, durante o al finalizar la jornada de trabajo; actividades como, una pausa de estiramiento de un par de minutos, definirse una actitud positiva y una intención positiva como por ejemplo "hoy escucharé con mayor atención a mis estudiantes y compañeros, hidratarse de manera continua, caminar entre los pasillos, reconocer logros del día aunque sean pequeños, organizar pausas activas o recreativas breves, generar espacios de conversación sobre bienestar docente una vez al mes por lo menos, etc.
En el colegio la hacemos con los estudiantes, pero no habíamos realizado esto de conectar al estudiante con sus emociones y cuerpo
hay pocos espacios y momentos para la practicas de auto cuidado . en el baño.
Difícil, existen.muy pocos.lapsos de tiempo para compartir o entre lazar palabras con demás integrantes del colegio, y cuando.se.ptodice el.espacio tiempo es sólo para temas netamente o generalmente pedagógicos, poco tiempo.para distenderse o.relajarse si se puede llamar, cada una en su tarea diaria.
Hola.si.existieran tiempos para poder desconectarse y realizar estas pausas que creo que ayudarían al.docente a recargar, a concientizar y escuchar su cuerpo, sería genial, pero la premura, inmediatez, el constante cambio, la necesidad constante del estudiantado de ser supervisado, hace imposible tener pausas en que nos permitan preocuparnos por nosotros mismos. Siento que son buenos procedimientos, adecuados. Pero faltan los espacios para ello.
En lo personal, tengo la experiencia de estar realizando desde hace un par de años, breves pausas en las que incluyo minfulness y meditación con mis estudiantes, al principio, se reían, molestaban, se incomodaban, entre otras cosas, pero en la medida que se fue haciendo una actividad sistemática, en cada clase, poco a poco se fueron notando los cambios, ya llevo un tiempo meditando, realizando ejercicios de mindfulness y pausas activas en mis clases y la verdad es que he ido observando cambios significativos. La perseverancia ha sido un factor determinante. Realizamos a diario prácticas de entre 5 a 8 minutos aprox. en muchas ocasiones son ellos mismos la que lo solicitan.
Pese a no disponer de tanto tiempo, los breves momentos dedicados a este tipo de actividades, han ido dando sus frutos: espacios de trabajo gratos, reducción de peleas, ambientes de aprendizaje óptimos , estudiantes más relajados, entre otros...En lo personal la experiencia ha sido muy satisfactoria, todos tenemos 24 horas del día, el tema es agendar un espacio para incorporar estas actividades en el aula y enseñar a los estudiantes a que aprendan a relajarse, respirar, estar presentes, Diistribuir los tiempos es la clave.. ¡ Ánimo que se puede!
Genial, saber que da resultados y que se motivan los chicos mejor aún! A que cursos haces clases?
buenos dias el el material de apoyo no me permite ni en la 1 y 2 seccion acceder al ppt por me arroja un mensaje de error por que hay parte de la ppt que estan dañados. me puede ayudar por favor
He puesto en práctica, al menos unas dos veces la primera cápsula, debo reconocer que la respuesta interna que he tenido es la reflexión. Intentar cambiar el ruido mental, la sobrecarga laboral constante, las relaciones humanas, las dicotomías laborales o simplemente a la interna de lo “que debo hacer, de los pendientes”, son estresares constantes… ruidos. Al menos ahora busco la estrategia de la respiración consiente y mientras bajo el volumen del ruido externo usando repetidamente en mi mente “conciencia plena… conciencia plena…” hasta llegar al aquí y el ahora… y de pronto me observo pensando y mejor aun, realizando una reflexión de mis acciones enriquecedoras del día, de mis logros y mis avances. De lo que soy capaz de hacer como profesora y de como mis habilidades permiten que logre generar instancias y experiencias de aprendizajes en los niños de manera grata, de como avanzo en mis relaciones interpersonales con mis colegas. Y enfoco ahí… agradezco a Dios, reflexiono de cómo se ayuda más a la comunidad educativa, siendo amable y compasivo. El pensamiento “rumiante” de la cara de la colega que no me saludo es una anécdota a la cual no le doy más vueltas personales de la que simplemente existen: Es fin de semestre todos estamos con un nivel de estrés alto. Y es todo. Luego vuelvo a mi… agradezco y le cuento a mi esposo las situaciones divertidas o que me sorprenden gratamente con mis estudiantes en lo cotidiano.
Gracias. Por el material es bastante bueno.
El recordar que tenemos libertar para conectarnos con nuestro cuerpo . Nuestro jardín se verá mejor cada día si nos reconocernos , como me siento? Más conscientes de nuestro trabajo y vida que no está separada de las emociones .
La implementación programada de pausas activas, mediante protocolos de movilidad articular y estiramiento neuromuscular, constituye una herramienta estratégica para mitigar el impacto de la carga laboral continua. Este intervalo permite regular el ritmo operativo, promover la ventilación consciente y restaurar la propiocepción. Asimismo, facilita un diagnóstico autodirigido del estado psicofísico del colaborador, optimizando su capacidad de respuesta ante las demandas del entorno.

En escenarios de alta exigencia corporativa, estas intervenciones no deben considerarse un beneficio discrecional, sino una estrategia institucional de salud ocupacional orientada a la mitigación de riesgos psicosociales y la prevención del estrés crónico.

Reconocemos y valoramos el compromiso de los equipos con estas prácticas, bajo la premisa fundamental de que la sostenibilidad del cuidado colectivo y la efectividad organizacional tienen como base el autocuidado y la salud individual.
En mi experiencia laboral, he ido aplicando pausas durante el desarrollo de las clases, ya sea para activar o relajar el cuerpo. No siempre se requiere activar los y las estudiantes, a veces, se necesita llevarlos a la calma y a medida que se va desarrollando esta actividad, mediante la respiración consciente y movimientos de articulaciones; ellos y ellas, se van dando cuenta de la mala postura y de lo cansado que estaban. En mi caso, es también una oportunidad para mi, de estar en el presente y a igual que estudiantes tomar un nuevo aire para finalizar las actividades pedagógicas; dando claridad a la mente y cuerpo para poder continuar.
Nuestro establecimiento ha incorporado pausas activas dentro de la jornada de clases y estas son una excelente oportunidad para que las profesoras se muevan junto a sus alumnos; sin embargo, lo que se muestra en este taller es un movimiento conciente acompañado de la respiración lo cual favorece la atención y concentración, esta trabajo tambien debiera incorporarse a la rutina ya que hay momento es que es muy necesarios volver a la calma.
Interesantísima cápsula de la segunda sesión, aprender a llevar nuestra atención a los sentidos extero e interoceptivos, proceso difícil pero maravilloso para lograr la tan necesaria capacidad de cuidar nuestro cuerpo. Espero conseguir la disciplina para sacar el mayor provecho de esta ayuda.
En mi quehacer como docente he incorporado pausas de activación y relajación según las necesidades de los estudiantes. Mediante ejercicios de respiración consciente y movimientos suaves, favorecen la toma de conciencia sobre su cuerpo, mejoran la concentración y permiten retomar las actividades con mayor disposición. Estas pausas también me ayudan, como docente, a mantenerme presente y continuar la clase con mayor claridad y bienestar.
Incorporar actividades en nuestro día o en nuestro quehacer pedagogico marca la diferencia pero el tiempo es el problema
Siempre se agardece tener herramientas que permitan auto atendernos.
El conectarnos con nuestro cuerpo nos permite escuchar sus señales, hacerle frente al estrés, cansancio físico y mental , organizarnos de mejor manera, ser productivos tanto en lo laboral como en lo personal, regular nuestras emociones y tomar decisiones más claras.
El autocuidado es una necesidad para quienes trabajamos en educación y no un lujo. Muchos mencionan la falta de tiempo y las múltiples exigencias del sistema, una realidad que comparto, especialmente en contextos donde debemos responder a desafíos pedagógicos, administrativos y socioemocionales de manera permanente.

Sin embargo, creo que también es importante avanzar desde una mirada institucional. El autocuidado no puede depender únicamente de la voluntad de cada docente; requiere que los equipos directivos y los sostenedores promuevan una cultura de bienestar mediante espacios reales y sistemáticos para la reflexión, la pausa y el apoyo mutuo. Cuando el bienestar de los equipos se convierte en una prioridad, también mejora el clima laboral y, en consecuencia, los procesos de enseñanza y aprendizaje.

Asimismo, rescato la importancia de las pequeñas acciones que varios compañeros han mencionado, como las pausas conscientes, la respiración, el movimiento y los espacios de conversación. Aunque parezcan simples, cuando se realizan de forma constante pueden generar cambios significativos en nuestro bienestar y en la forma en que enfrentamos los desafíos cotidianos.

Finalmente, considero que cuidar de quienes educan es una inversión en la calidad de la educación. Un docente que se siente escuchado, valorado y emocionalmente equilibrado estará en mejores condiciones para acompañar a sus estudiantes y contribuir a construir comunidades educativas más saludables, humanas y resilientes.
Durante esta práctica de mindfulness pude notar con mayor claridad cómo mi atención suele dispersarse y lo valioso que es regresar al momento presente sin juzgarme. Esta experiencia me recordó que, aunque sean solo unos minutos, dedicar tiempo a observar mi respiración y mis pensamientos con calma puede generar una mayor sensación de equilibrio y bienestar. Me llevo el aprendizaje de que la atención plena es una habilidad que se fortalece con la práctica constante.
Estimada comunidad y colegas:Quisiera compartir mi reflexión tras finalizar la Sesión 2, enfocada en nuestro cuerpo como anclaje en el aquí y ahora. En nuestra labor diaria, inmersos en dinámicas escolares de alta exigencia, es muy común asumir que el cuerpo siempre se encuentra en buenas condiciones y que simplemente responderá de manera adecuada a todo el desgaste que le exigimos. Sin embargo, esta cápsula me permitió descubrir y recordar que nuestro cuerpo es, en realidad, la fuente primaria del autoconocimiento y el vehículo que nos permite anclarnos al momento presente. Considero que este recurso es profundamente útil para nuestro quehacer pedagógico. Al analizar los 4 aspectos básicos del cuerpo para el bienestar, resulta revelador cómo elementos tan sutiles impactan nuestra labor: La postura: A menudo olvidamos que algo tan simple como mantener la espalda derecha y el pecho abierto es interpretado por nuestro cerebro para co-crear una experiencia subjetiva de mayor presencia y estabilidad en el aula. La respiración: Tomar conciencia de que es el principal modulador de nuestros estados emocionales nos entrega una herramienta directa para reconectar y mantener la calma frente a situaciones de alta demanda o conflicto en el entorno escolar. Gestos y mirada: Recordar que una leve sonrisa ayuda a reducir la tensión y que una mirada suavemente focalizada serena los pensamientos, es clave para transmitir seguridad a nuestros estudiantes. Más allá de ser una simple técnica de relajación, conectar con estas sensaciones corporales es un mecanismo de autorregulación vital, que actúa como un escudo protector frente a los riesgos psicosociales inherentes a nuestra profesión. Como desafío práctico para esta semana, me comprometo a implementar esas pequeñas acciones que hacen la diferencia: intentaré no estar en la misma postura por mucho tiempo, realizando pausas de movimiento y estiramientos suaves durante la jornada, idealmente involucrando también a los y las estudiantes en estas rutinas.
Durante esta práctica me di cuenta de lo poco que suelo detenerme a escucharme. Fue un momento para bajar el ritmo, conectar con mi respiración y recordar que el autocuidado también consiste en estar presente. Me llevo la reflexión de que dedicarme unos minutos para mí no me resta tiempo, sino que me entrega más calma, claridad y energía para enfrentar el día.
Durante esta sesión comprendí que el cuerpo siempre está presente, pero muchas veces no lo escuchamos. Al detenerme a observar mi respiración, mi postura y las sensaciones corporales, tomé conciencia de cuánta información me entrega sobre mi estado emocional y físico. Me llevo el desafío de incorporar pequeñas pausas durante la jornada para reconectar conmigo misma, porque cuidar el cuerpo también es cuidar la mente y, desde ese bienestar, acompañar de mejor manera a quienes forman parte de nuestra comunidad educativa.
Esta sesión me pareció muy significativa porque me hizo reflexionar sobre algo que muchas veces dejamos de lado: escuchar las señales que nos entrega nuestro propio cuerpo. En la práctica docente es común concentrarnos en las necesidades de los estudiantes y postergar nuestro bienestar. Considero que desarrollar una mayor conciencia corporal, prestar atención a la respiración y a la postura, y generar pequeños espacios de pausa durante la jornada pueden ayudar a disminuir el estrés y mejorar nuestra disposición para enseñar. Sin duda, es un recurso que aporta tanto al desarrollo personal como al fortalecimiento de una práctica pedagógica más consciente y saludable.
Es una experiencia gratificante, hay que buscar los tiempos para realizarlo. El beneficio es muy significativo ya que ayuda a detenermos un momento y cuidarnos.
Como docente de Atención de Párvulos, esta sesión me hizo reflexionar sobre la importancia de escuchar mi cuerpo y realizar pausas conscientes durante la jornada. Comprendí que el autocuidado fortalece mi bienestar y me permite acompañar a mis estudiantes con mayor calma, empatía y compromiso.
La movilidad corporal es necesaria, se agradecen estas formas y acciones de agilizar el desarrollo motriz en el aula que es importante para crear mejores ambientes de aprendizaje, ya que se pueden aplicar/ejecutar con los/as estudiantes. Son muy fructíferas estas practicas, personalmente lo aplique y me sirvió, ahora lo aplicare en el aula en alguna pausa interactiva.
La incorporación planificada de pausas activas durante la jornada laboral puede transformarse en una estrategia muy beneficiosa para disminuir los efectos del cansancio y la sobrecarga propia del trabajo cotidiano. Realizar breves ejercicios de movilidad articular, estiramiento y respiración consciente permite detener por algunos minutos el ritmo de las actividades, liberar tensiones acumuladas y recuperar la conexión con el propio cuerpo.

Estas pausas también brindan la oportunidad de reconocer cómo nos sentimos física y emocionalmente, identificar señales de cansancio, estrés o tensión y responder de manera más consciente a nuestras propias necesidades. De esta forma, no solo favorecemos nuestro bienestar, sino que también recuperamos energía, atención y disposición para enfrentar de mejor manera las distintas demandas del entorno educativo.

Incorporar estas prácticas de manera sistemática puede contribuir a que el autocuidado forme parte real de la rutina docente y no quede relegado únicamente para aquellos momentos en que el agotamiento ya se ha hecho evidente.
En sumamente importante conectarte con tu cuerpo, estos ejercicios nos invita a eso, a intentar incorporar estás prácticas y hacerla algo cotidiano.
Esta sesión de Nuestro cuerpo como anclaje nos invita a escuchar y prestar atención a las señales de nuestro cuerpo que muchas veces habla por si solo y nos alerta de que algo no anda bien y nosotros por falta de tiempo simplemente las ignoramos porque generalmente damos prioridad a otras cosas o actuamos en piloto automático, considero que debemos aplicar lo que enseñamos, cuando le decimos a nuestros estudiantes que aprendar a escuchar e identificar sus emociones nosotros debemos hacer lo mismo es la única forma de dar respuesta lo que nuestro cuerpo y mente necesitan, descanso, atención, cuidar de ellos para poder obtener el anhelado bienestar integral que no solo debe buscarse en los estudiantes sino partir por nosotros, no podemos enseñar ignorando como nos sentimos.
Nuestro cuerpo, en cambio, siempre está en el presente. La respiración, los latidos, la tensión de nuestros músculos, el cansancio o incluso la forma en que nos sentimos son señales que nos recuerdan cómo estamos realmente.
Aprender a escuchar nuestro cuerpo es una forma de autocuidado. Detenernos unos minutos, respirar conscientemente, reconocer nuestras emociones y observar cómo nos sentimos puede ayudarnos a volver al aquí y ahora.
En nuestro trabajo, donde constantemente estamos entregando atención, energía y cuidado a otros, necesitamos recordar que nosotras también somos importantes. Nuestro cuerpo muchas veces nos avisa antes de que nuestra mente reconozca que estamos cansadas, estresadas o sobrepasadas.
Por eso, hacer una pausa no significa perder el tiempo. Significa volver a nosotras mismas para continuar de una manera más consciente y saludable.
escuchar las señales fisícas y mentales te ayuda ajustar tus tiempos identificar momentos y tener mayor energia
Gracias por estas instancias de educación para aprender respiración, relajación y estiramiento, hacer del trabajo más activo y dinámico
Durante la práctica pude notar que la realización periódica de estas prácticas puede ayudar a disminuir el estrés y la tensión acumulada durante el día. También permite reconocer mejor nuestras emociones y sensaciones corporales, favoreciendo la relajación, la concentración y una mayor sensación de bienestar. Además, puede contribuir a prevenir el agotamiento y a enfrentar las actividades diarias con mayor calma. Muchas veces no prestamos atención a señales como el dolor de cuello y espalda, tensión en los hombros, cansancio de los ojos, respiración acelerada, dolor de cabeza o dificultad para concentrarnos. También podemos pasar por alto señales de bienestar, como sentirnos relajados, respirar con tranquilidad o tener una sensación de comodidad y energía. Además considero que que incorporar estas prácticas a la rutina diaria puede ser beneficioso para cuidar nuestra salud y bienestar. Un desafío importante es mantener la constancia y encontrar momentos adecuados para realizarlas. Sería positivo establecer pequeños espacios durante la jornada escolar para observar cómo se encuentra nuestro cuerpo, respirar conscientemente y liberar tensiones. De esta manera, estas prácticas podrían convertirse en un hábito que beneficie tanto a docentes como a estudiantes.
Es tan importante hacer un alto en el transcurso del día, para sacar y saltar todo la carga del día, he realizado los ejercicios me encantan...
Insisto en la importancia de estos tipos de ejercicios corporales, pero el día a día muchas veces no nos da la pausa para realizarlos.
Muy buena la serie de ejercicios. Me permitió mayor conciencia corporal y conocer mis límites. Sobre todo en el estiramiento de la espalda y como se iba bajando y estirando más y más.

Muchas gracias.