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TALLER ESTRATEGIAS DE AUTOCUIDADO PARA EL BIENESTAR DOCENTE - Sesión N°1 "Cuidado del cuerpo"

Para el desarrollo de esta acción formativa, es fundamental utilizar la Ficha del Taller, disponible como material de apoyo descargable a la derecha. En este documento cada participante podrá acceder a todos los recursos asociados a cada sesión, incluyendo: (1) el video de la clase, (2) el video de la práctica guiada, (3) el audio descargable de dicha práctica y (4) recursos de profundización, tales como videos y artículos complementarios.

La Unidad N°1, compuesta por tres sesiones, tiene como propósito introducir la contribución de la perspectiva de mindfulness a la educación, particularmente en relación con el bienestar y el autocuidado docente. El foco está puesto en el desarrollo de la conciencia corporal en sus múltiples dimensiones, relevando su importancia para cultivar una vida atenta al momento presente, así como para favorecer mayores niveles de autocuidado y bienestar en la vida cotidiana.

Esta primera sesión “Cuidado del Cuerpo”, tiene como propósito que las y los participantes: identifiquen los conceptos fundamentales del autocuidado, y experimenten la primera práctica guiada de Mindfulness.

Se recomienda disponer de una bitácora personal de autocuidado, que puede ser un cuaderno o un dispositivo digital, donde puedan registrar sus experiencias en las prácticas, así como reflexiones sobre los procesos que vayan observando en sí mismos/as. 

Enlace a la Sesión 2.

Comentarios

El autocuidado es fundamental para el bienestar integral y el adecuado desempeño laboral. Las exigencias cotidianas pueden llevar a postergar las propias necesidades y dificultar la gestión emocional y la incorporación de pausas de bienestar. Por ello, se identifica la necesidad de fortalecer el autocuidado mediante instancias periódicas de distensión y convivencia, contribuyendo a la salud mental, la prevención del desgaste laboral y el fortalecimiento de un clima organizacional positivo.
Entre los principales factores se encuentran el exceso de estudiantes por aula, dificultades de infraestructura, familias con problemáticas y demandas crecientes, además de procesos administrativos y burocráticos que dificultan la respuesta oportuna a las necesidades de los establecimientos. Esta sobrecarga genera desgaste y desplaza el autocuidado a un segundo plano, concentrando los esfuerzos en cumplir con las exigencias administrativas y resolver las situaciones urgentes del día a día.

A pesar de estas dificultades, los profesionales continúan desempeñando su labor con compromiso, vocación y ética, procurando entregar lo mejor a sus estudiantes. Por ello, resulta fundamental generar condiciones institucionales que permitan incorporar el autocuidado como una práctica permanente, promoviendo espacios de bienestar, apoyo y convivencia que favorezcan la salud mental y el fortalecimiento de las comunidades educativas.
Hoy en día es mas fácil cuidar de los demás que de uno mismo. Dentro de los establecimientos educativos no se prioriza a los trabajadores, a su estado emocional, siempre es mas importante
el cumplir con todos tus labores (lo cual corresponde) pero se olvida un poco la parte humana y el como apoyar el autocuidado.
Muy recomendado el ejercicio de mindfulness, siempre realizar estas practicas de autocuidado son buenas para mantener la calma y organizar nuestros pensamientos, sobre todo después de una jornada intensa de trabajo.
En momentos tan complejos como los que vivimos actualmente, en los que el trabajo en el aula se vuelve cada vez más demandante, el autocuidado de las y los docentes resulta fundamental. Sin embargo, es importante considerar que estas instancias deben responder a la edad, condición física, realidad y contexto de cada profesor o profesora, procurando que sean actividades que contribuyan verdaderamente a nuestro bienestar emocional, nos fortalezcan y nos permitan sentirnos valorados.

También es necesario recordar la importancia de nuestra labor y reconocer que, desde cada aula, podemos contribuir a generar pequeños pero significativos cambios. Quizás no podamos solucionar todas las dificultades que enfrentamos, pero sí podemos aportar desde nuestro espacio, tal como el picaflor que, frente al incendio, lleva una pequeña gota de agua haciendo la parte que le corresponde. Al finalizar cada jornada, debemos quedarnos con la tranquilidad y satisfacción de saber que entregamos lo mejor de nosotros y que hicimos todo cuanto estuvo a nuestro alcance.
Siento que cada vez hay menos tiempos para conversar, para regularse, para reflexionar. Cada vez concentramos y consensuamos más la información y tiempos. No se busca el diálogo o análisis.... Se buscan soluciones... Y siento que el espacio de pierde en individualismo a, en falta de reflexión, en islas más que comunidad. Actualmente el estrés y la convivencia generan demandas de alta carga emocional en los establecimientos y el autocuidado es lo que más de pierde en el ímpetu pro maximizar los tiempos y la multitarea.
Estos talleres son muy necesarios para nuestra necesidad, como docentes siento que sería fantástico que fuera de manera presecencial en los establecimientos.
Agradezco mucho esta instancia de relajación, tan necesaria para nuestro bienestar. Gracias por considerarla y por preocuparse por el autocuidado, que muchas veces es tan necesario, pero difícil de concretar dentro de la dinámica de los establecimientos educacionales. Se valora enormemente que se generen estos espacios para detenernos, respirar y cuidar de nosotros mismos.